Las tandas de penaltis

Leía esta semana que la FIFA se plantea eliminar las tandas de penaltis para decidir el ganador de un partido o eliminatoria, argumentando que “el fútbol es un deporte colectivo y no debe decidirse por aciertos o errores individuales”. Personalmente me gusta el sistema actual: emocionante, decisivo y sobre todo justo. Los hay que critican el factor suerte de las tandas, y repiten la archioída frase de “la lotería de los penaltis”. Es cierto que en los actuales desempates no siempre gana el mejor, pero si se llega al lanzamiento desde los once metros, no hay mejor que valga. Si un equipo es mejor ha tenido 90 minutos más su prórroga correspondiente para plasmarlo. También defiendo las tandas de penaltis porque no se me ocurre una forma mejor de desempatar sin extenuar a los jugadores a seguir jugando minutos en busca de un gol decisivo. En el tenis existen los tie break, una manera muy similar de romper la igualdad. Hay torneos en que el set decisivo se decide en el tie break y otros en que se permiten verdaderas batallas hasta que alguien quiebre el saque, llegando a casos extremos de partidos que se han jugado en hasta tres días diferentes con tanteadores memorables (recordar Isner – Mahut). En el fútbol sólo veo dos opciones, o mantener las tandas de penaltis o decidir por el sistema de patio de colegio de “el que marque gana”, una especie de gol de oro prolongado, aún a riesgo de que ese tanto se eternice. También me gustan las tandas de penaltis porque provocan situaciones inesperadas; nadie esperaba que Cristiano fallara frente al Bayern tras 26 aciertos. Nadie esperaba que en la tanda de la final de Copa Barça – Mallorca de hace unos años fallaran Rivaldo y Figo y marcaran jugadores como Reiziger o Roa. También me gustan las tandas porque convierten en héroes a los porteros, que habitualmente son figuras que tienen mucho que perder porque sus fallos son más sonados que los de cualquier otro jugador de campo. Si no que se lo digan a Chiotis (portero del Appoel) que se convirtió en figura nacional por clasificar por primera vez a un equipo chipriota para cuartos de final de la Champions. En definitiva, el fútbol tiene muchas cosas que retocar, y no creo que las tandas de penaltis sean una de ellas. ¿Quién no se emocionó con la tanda de penaltis España – Italia de la Euro 2008? ¿Quién no vibró con las las tandas de finales de champions entre Chelsea – Manchester y Liverpool – MIlan? ¿Quién no sufrió en la tanda frente a Corea del Muncial 2002? ¿Quién no se decepcionó con la tanda que el Bayern le ganó al Valencia? Las lágrimas de Cañizares aquel día simbolizan las emociones que depara el fútbol. Emociones que en una tanda de penaltis se multiplican.

Barça – Goteborg (85/86)

Revisando tandas de penaltis memorables para escribir la entrada, me ha sorprendido la que dio el pase al Barça a la final de la champions de la temporada 85-86. Otra tanda de penaltis (en la que los azulgrana no fueron capaces de convertir ningún lanzamiento) les privó posteriormente de lograr su primera Champions en la final de Sevilla frente al Steaua. Por eso calificaba el sistema como justo. Un día te hace gritar de alegría y a la siguiente ronda llorar de desesperación. Lo mismo le ha pasado al Bayern este año, que celebró en semifinales y lloró en la final, dando pie a venganzas (lease Sergio Ramos). Pero rescato esta tanda porque hay varios aspectos que me han llamado la atención. Más allá del fallo de Carrasco y el papel vital de Urruti parando un penalti y trasformando otro, existen detalles llamativos a comentar tras el paso del tiempo; en primer lugar me sosprende el cacao mental que se hace el narrador a la hora de contabilizar los penaltis de cada equipo. En segundo lugar me sorprende como justo antes de lanzarse el penalti decisivo se produce un parón de varios minutos con los linieres de por medio, los jugadores montando barullo y sin nadie que se decida a tirar. En tercer lugar llama la atención como los recogepelotas saltan en masa al campo tras la decisiva parada de Urruti, cuando todavía faltaba un penalti por tirarse. Resumido aquí posiblemente sean aspectos que no destaquen, pero viendo la tanda realmente sí que se nota el paso del tiempo. Ahora cada jugador sabe dónde tiene que estar (desde los porteros, hasta los banquillos, pasando por el resto de jugadores en medio campo). Recomiento a “aburridos habituales” ver tandas de penaltis en youtube, se entretienen seguro. Todo narrador desea algún día narrar una tanda de penaltis. No acabemos con ellas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s