Doble ración de infantiles

         

         Las mañanas de sábado y domingo se mantuvieron ocupadas con dos partidos de infantiles; una edad transitoria, con gran contraste de metabolismos entre los chavales que corretean ya por campos de fútbol 11 que en ocasiones les quedan grandes.         

         

Desenlace improbable         

        El partido del sábado fue el más enrevesado. Se enfrentaban el Agostense y el Intango en el estadio “Antonio Jover” de Agost,  de superficie arenisca color adobe, dura y embarrada, y cuyo vestuario arbitral se localiza en un cuarto de limpieza; “un patatal”, como se calificaría en el argot futbolístico campestre.          

        El equipo local (Agostense), aun no sabía lo que era vencer; el fútbol, siempre caprichoso, quiso que al final del partido celebraran el primer triunfo de la temporada (totalmente justo) frente a un rival confiado e irritado.          

        En el minuto 6, sin nada todavía que reseñar, el delegado visitante comienza a despotricar desde el banquillo varias “lindezas” acompañadas de visibles aspavientos; “Ahora échame”, concluyó tras acercarme a él. Efectivamente, vio el resto del partido desde la grada. Incomprensible comportamiento.          

        El juego proseguía en la irregular superficie con mayor dominio del Intango, pero el Agostense se adelantó de Gol Olímpico (no recuerdo haber visto antes un tanto de ese estilo mientras arbitraba).          

        Los visitantes tuvieron la inmejorable opción de empatar antes del descanso en forma de penalty cometido por un defensa al interceptar un pase con el brazo dentro del área. El portero local, héroe colosal de la mañana, detuvo la pena máxima. Por si fuera poca desgracia para el Intango, llegaría el 2-0 en el segundo tiro a portería del Agostense, de nuevo de forma rocambolesco (disparo lejanísimo desde una banda que sorprende al meta).          

        La segunda parte fue un “quiero y no puedo” de los aturdidos jugadores visitantes. Atacaban como zombis pero se topaban con la reprimenda del superhéroe de turno (en este caso el portero del Agostense). Entre ataque y ataque, el partido se caldeaba. A diez minutos del final, llegó una jugada de las que dan qué pensar; un jugador local corta un pase descaradamente con la mano y ve amonestación. Al sacar esa misma falta y tras colocarle como miembro de la barrera, se adelanta, otra vez descaradamente, antes del lanzamiento. Posiblemente se tratara del chaval más noble de entre los 22, pero según estaba el partido la expulsión (segunda amonestación) fue inevitable (los chavales a estas edades no conocen el reglamento, pero deberían comenzar a interesarse por él) Aun así fue una pena (un árbitro en estas categorías debe arbitrar y educar al mismo tiempo, pero hablamos ya de fútbol 11 y los delegados deben encargarse de esa labor).          

        Ni jugar con uno más empujó al Intango a la remontada. Increíblemente, llegaría el 3-0 en un inmaculado contragolpe del Agostense. La primera victoria tras más de una decena de fiascos era un hecho a pesar del gol del honor visitante que colocó el 3-1 definitivo.         

Con los capitantes del Agostense y el Intango

 

Victoria visitante en una sede repetida          

        Cada temporada hay un estadio que se repite. Este año, en mi caso, ocurre con Torrellano. La del domingo fue la tercera visita a la pedanía ilicitana; algo comprensible al comprobar la cantidad de equipos que disputan allí sus encuentros (desde prebenjamines hasta 3ª división con hasta 4 letras por categoría, incluidos varios nacionales).           

        En esta ocasión el Torrellano “B” recibía al Tafal en un encuentro de 1ª infantil. Dos equipos igualados en la tabla (6 y 7 puntos respectivamente) e igualados sobre el césped a pesar de un marcador final algo abultado.            

        El Torrellano intentó llevar la iniciativa, pero se topó con el poste y el Tafal no perdonó antes del descanso (0-1).            

        En la reanudación, con más ganas que claridad, los locales buscaron el empate sin venirse abajo. Los intentos fueron infructuosos y mantuvieron con vida a los visitantes que en los últimos minutos sentenciaron con dos goles más (0-3) acabando así con la angustia provocada por un resultado corto.            

        Derrota engañosa, dos tarjetas testimoniales (una por equipo) y buenas sensaciones.         

    

Nuevo nombramiento entre semana        

     Por segunda ocasión consecutiva, la actividad no espera al fin de semana. Esta mañana se ha disputado un partido de la liga universitaria autonómica entre la UA (Universidad de Alicante) y el CEU (Valencia) que ha servido para seguir cogiendo ritmo con la bandera.    

     

       Pese a tratarse de un partido oficioso (cambios a última hora en las alineaciones, equipos sin suplentes, ausencia de fichas…), no deja de ser una oportunidad para coger experiencia en un campo (Universidad de Alicante) amplio y cuidado.     

       

        Mañana fresca, con mucha ventisca y poco  juego. La UA se ha impuesto por 6-1, pese a comenzar perdiendo; goles de bella factura (5 de ellos en mi banda) y buenas sensaciones pese a ser un partido sencillo. Provechoso calentamiento antes de la convención.

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