Tanque de experiencias

 5613bv5589a-c4-j23-1181       

           Cada jornada supone una nueva oportunidad de alimentar el tanque de la experiencia; un estadio no explorado que visitar, un lance del juego peculiar, una anécdota divertida…si hace pocas semanas descubrí el estadio del Aspe, recóndito campo de tierra (al menos el anexo) pero con un estimulante ambiente deportivo, esta jornada retornaba a ese mismo lugar con el precedente aun en el recuerdo y con las ganas de seguir acumulando nuevas experiencias. A las 17:30 se enfrentaban los equipos alevines del Aspe y el Petrelense. Llegué a las instalaciones con casi una hora de antelación, tiempo suficiente para que los delegados se presentaran en mi vestuario con las respectivas fichas de los jugadores que permiten rellenar el acta. El local no tardó en hacerlo, a diferencia del visitante. Menos de media hora para el partido y el espacio del acta reservado para los nombres de los miembros del Petrelense seguía en blanco. Con parsimonia me coloqué la equipación arbitral, las botas, me humedecí el pelo, realicé estiramientos… Apenas faltaba un cuarto de hora para el inicio y el delegado visitante seguía sin asomar por el vestuario como era su obligación. Salí a echar un vistazo y sobre el campo solo un equipo realizando el calentamiento. A escasos ocho minutos de las 17:30 se presentó el conjunto del Petrelense, y su joven delegado excusó el retraso argumentando la dificultad para encontrar el campo (ya he dicho que es un estadio recóndito, pero para algo existe la previsión). Lo que debían ser unos prolegómenos tranquilos se convirtieron en una tensa cuenta atrás. Sin más dilación y tras la firma del capitán visitante, salté al campo en busca de puntualidad, pero el destino se oponía a que el encuentro comenzara a las 17:30: ya sobre la tierra, las camisetas de ambos conjuntos coincidían en el color blanco y una franja roja en la de los locales no era suficiente para evitar confusiones, por lo que hubo que utilizar petos (puesto que ningún equipo llevaba camisolas de repuesto).

           Tras los imprevistos el partido pudo comenzar: ambos equipos mostraron seriedad y seguridad defensiva. La primera parte transcurrió sin goles y sin apenas ocasiones. El equipo local dominó más el balón pero el portero del Petrelense, con un desarrollo corporal precoz en comparación con sus compañeros suponía un muro infranqueable para los contrarios.

           En la reanudación la tónica no cambió, aunque la emoción sí aumentaba a medida que se acercaban los minutos finales. Durante unos instantes se me pasó por la cabeza la posibilidad de un empate a cero, resultado del que aun no he sido testigo como árbitro, pero un rebote a pocos minutos del final, única forma de desnivelar un duelo tan igualado, otorgó la victoria (1-0) al Aspe y puso fin a un encuentro interesante y positivo desde el punto de vista arbitral (una tarjeta a un jugador local por un descarado agarrón a un contrario).

            El encuentro del domingo no tuvo tantos sobresaltos como el del sábado pero sí que mantuvo la igualdad. A las 10:00 se enfrentaban los equipos infantiles del Betis Florida y el Inmaculada. La hora temprana no sirvió de excusa para que los aficionados acudieran al campo de La Florida, uno de los de mayor tradición en el fútbol base alicantino. Los locales dominaron la primera parte, aunque sin crear demasiado peligro, y fruto de ello se adelantaron en el marcador al borde del descanso. En la segunda parte, el equipo visitante, a priori superior, no tardó en empatar, y pudo incluso llevarse la victoria en los últimos minutos del partido que acabó con un justo reparto de puntos (1-1). Desde la perspectiva arbitral, el encuentro resultó disputado pero no brusco, y tan sólo hay que reseñar una tarjeta a un jugador del Inmaculada por zancadillear a un contrario.

             Tres, Dos, una…empieza la cuenta atrás en lo que a jornadas se refiere para llegar a la conclusión de las competiciones de fútbol base (salvo en juveniles que restan cinco). El objetivo es concluir la temporada con un buen sabor de boca. Al menos, esta jornada, bastante grata en lo que a sensaciones se refiere, ha servido para olvidar el pasado fin de semana en el que el balance no fue tan positivo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s